Además, el arte del grafiti ha cambiado de lugar: parafraseando a Mallarmé, todo en el mundo existe para terminar en Internet… Una realidad paralela más tranquila, con más audiencia, con numerosas plataformas gráficas que producen todo tipo de soportes. Incluso existen sitios web que usan aplicaciones para la generación automática de formas plásticas o grafitis por ordenador. Hay páginas dedicadas a un solo equipo o a un sólo autor, páginas de la “escuela clásica”, páginas de trenes, chats, foros y un largo etcétera. En realidad las redes sociales imitan a los grafiteros (el muro de Facebook es el espacio virtual donde los usuarios pinchan sus mensajes). Pero esto es ya otra historia. Llevaba razón Ruskin cuando decía, al referirse a las catedrales góticas, que es más valioso un arte cuanto más puro es su estilo. Y el grafiti en Internet responde a su etapa barroca.
viernes, 5 de febrero de 2016
Arte callejero. El grafiti
Además, el arte del grafiti ha cambiado de lugar: parafraseando a Mallarmé, todo en el mundo existe para terminar en Internet… Una realidad paralela más tranquila, con más audiencia, con numerosas plataformas gráficas que producen todo tipo de soportes. Incluso existen sitios web que usan aplicaciones para la generación automática de formas plásticas o grafitis por ordenador. Hay páginas dedicadas a un solo equipo o a un sólo autor, páginas de la “escuela clásica”, páginas de trenes, chats, foros y un largo etcétera. En realidad las redes sociales imitan a los grafiteros (el muro de Facebook es el espacio virtual donde los usuarios pinchan sus mensajes). Pero esto es ya otra historia. Llevaba razón Ruskin cuando decía, al referirse a las catedrales góticas, que es más valioso un arte cuanto más puro es su estilo. Y el grafiti en Internet responde a su etapa barroca.
sábado, 16 de enero de 2016
Les armoires d' eau
À Paris, les premiers « armoires d’eau » (water closet), appelés aussi d’une belle façon « cases d’aisance », datent de 1840 à l’initiative du préfet de police Rambuteau qui ordonna l’installation des toilettes dans tous les foyers de la ville. Cependant, il a fallu attendre vingt ans encore pour avoir des toilettes pour femmes, malgré l’avis de certains groupes féministes qui, sous prétexte de l’égalité homme-femme, n’acceptaient pas la séparation et revendiquaient des toilettes unisexes. Une célèbre représentante du mouvement féministe, Colette Duclos, écrivait : « La femme est capable de tous les exercices de l’homme sauf de faire pipi debout contre un mur ». Bien que l’idée de toilettes communes semble absurde, car la position unisexe est évidemment plus commode. Voilà un texte de l’époque : Uriner assis pour les hommes a beaucoup d’avantages ! D’abord le côté hygiène, uriner assis est plus propre. Ensuite, selon les scientifiques, uriner assis réduit les troubles de la prostate et contribuerait à une vie sexuelle plus longue et plus épanouie ! En conséquence, DEFENDU POUR LES HOMMES DE FAIRE PIPI DEBOUT ! Mais si la loi sur le papier a l’air bonne, l’application est assez difficile : imaginez-vous des agents de police suivant les hommes aux toilettes pour voir s’ils urinent de la bonne manière ! C’est drôle.
Pourtant, l’histoire est devenue toute différente. C’est à Paris où les toilettes des femmes et des hommes sont séparées pour la première fois. L’événement historique est arrivé pendant un bal de la haute société. À partir des années 50, toutes les maisons parisiennes étaient équipées de toilettes à l’intérieur… Alors qu’il restait encore plus de trois milliards de personnes qui étaient obligées d’utiliser la nature ou la rue.
viernes, 15 de enero de 2016
Arte al aire libre. De todo un poco
Asimismo, podemos incluir las esculturas de muy distinta calidad e intención que fueron creadas para ser expuestas de modo permanente en la vía pública o el campo: desde la insípida estatua del prócer de la ciudad de provincias con el dedo señalando al cielo hasta la obra de arte genuina, por ejemplo las figuras volumétricas de Botero, la figura ecuestre del condottiero Gattamelata de Donatello en Padua o el monumento a la madera de Gustavo Torner enclavado en un bello paraje del curso alto de río Escabas (Serranía de Cuenca) para conmemorar el VI Congreso Mundial Forestal.
Más de lo mismo: algunos anuncios de carretera se han convertido en iconos del pop art, entre otros la botella de Tío Pepe de Gonzalez Byass, tolerada por la II República siempre que no levantara el brazo, o el toro de Osborne, a punto de desaparecer en 1994 por una orden del Reglamento General de Carreteras anulada tres años después por el Tribunal Supremo. Y las estatuas de bienvenida de algunas ciudades norteamericanas, como el leñador de la película Fargo de los hermanos Coen.
Entre las manifestaciones cercanas a la arquitectura destaca el trampantojo o trompe d’œil que se pinta o pega en ciertos edificios para dar continuidad a una fachada, crear un efecto imposible o simular un chaflán. O los murales sobre fachadas, tapias y paredes. Tienen especial interés los encargados por diversas instituciones (museos, corporaciones, estadios) a reconocidos artistas, como los realizados por Diego Rivera para la bolsa de valores de San Francisco o para los gigantes del sector automovilístico como Ford GM o Chrysler.
Pero el arte callejero por excelencia es el grafitti, al que dedicaremos la próxima entrada.
jueves, 7 de enero de 2016
¡Cuidado con el libro!
La lectura rutinaria, edificante, casi religiosa, en los colegios de los relatos del tipo "Jaimito y los delfines", que consideran a los niños más infantiles de lo que son y de los que huyen a grandes trancos en cuanto pueden. Aunque son, en general, inocuos fomentan el peor contravalor de los libros: el aburrimiento.
La obligación de leer completa y en versión original La Celestina o cualquiera de las obras capitales de las letras españolas que el profesor de Literatura, en un alarde de autoengaño, prescribe al sufrido estudiante de Enseñanza Media (bajo pena de cate o calabazas). La consecuencia es, probablemente, la aversión de por vida del joven por todo lo que suene a obra mayor en cualquier lengua y especialmente la suya.
Las novelas de aventuras, ciencia ficción o pseudo históricas, series en varios tomos del tipo Harry Potter, basadas en el aumento recurrente, página tras página, de la intensidad del estímulo, lo que las convierte en un objeto de consumo compulsivo (y adictivo) repleto de acontecimientos cada vez más apabullantes.
Los best sellers de tema plano, tediosos e inverosímiles, véase Los pilares de la tierra, en los que desde la primera página está muy claro quienes son los buenos y los malos, blanco y negro sin grises, justo al revés que la vida, novelones donde se muestra sin resquicio que los malos están perdidos de antemano y no tienen la menor oportunidad por muchos embrollos que tenga el argumento. Su lema a favor del sistema (y nueva inversión de lo real): Vuela certera espada de la verdad, haz que el mal perezca y el bien prevalezca.
Las lecturas kistch “resumidas, adaptadas o actualizadas” de los clásicos. ¿Quién no ha padecido en la adolescencia la edición, echada a perder, del Conde de Montecristo o del Quijote?
Las biografías que se venden en los quioscos durante seis meses y te regalan la primera entrega con la prensa dominical. Vidas ejemplares de Napoleón, Gandhi, Lutero o Einstein. Son aluviones de historia, anecdotarios y frases para la posteridad. Parte de lo más sabroso es inventado o no verificado. Muchas son visiones idealizadas de personajes que no eran tan admirables en su vida pública o privada. Traducciones a granel del inglés. No vas a terminar el libro, la información que te interesa la puedes encontrar resumida en internet, en Wikipedia por ejemplo, y si te lo acabas ten la certeza de que podría haber empleado el tiempo en lecturas de más enjundia; o el efecto secundario de que conviertas al genio en un fetiche. ¡Atención, una buena biografía, como la de Chesterton sobre Dickens o la de Stefan Zweig sobre Balzac, es uno de los libros más raros que existen! Y para mayores de cincuenta años.
Los manuales titulados “Cómo triunfar en la vida” o "Cómo tener éxito con las chicas/os”. Son recetarios que valen para todos en general y nadie en particular. Luego no valen para nada. Una persona tiene que descubrir por sí misma desde su más tierna infancia cómo aprovechar sus oportunidades o como relacionarse con el otro sexo. A su manera. Existen ilimitadas posibilidades para un individuo de triunfar o fracasar en cada circunstancia irrepetible de su vida. Lo que vale para este no sirve para ese y mucho menos para aquel. Cada cual es cada cual y sus cadacualidades. Ya me contarán qué pintan aquí las normas universales. Ni se molesten.
Continuará...
viernes, 11 de diciembre de 2015
Guillermo Brown siempre a flote
Si hay un personaje literario que ha ocupado mis tres edades del hombre (¿o hay más?) ese es Guillermo Brown, el niño creado por la escritora inglesa Richmal Crompton a lo largo de treinta y ocho libros de apasionantes relatos. Títulos memorables como Guillermo el proscrito, G. hace de las suyas, G. el genial, G. el gánster, G. el luchador, G. el incomprendido, G. el amable, G. el rebelde, etc. Gran parte de la ironía y el buen humor que aun me quedan provienen de las aventuras de Guillermo. ¡Nunca me recuperaré de tanta felicidad! Tenía la colección completa de aquellos libros estupendos de la editorial Molino de portada sugerente, papel firme, letra grande y dibujos de trazo grueso que nos recuerdan el meollo de la acción; pero los he repartido a lo largo de los años, a mis hijos, a los amigos de mis hijos, a los amigos de los amigos de mis hijos. Tengo la impresión –por el silencio y la falta de entusiasmo- de que no se han leído más de diez páginas de aquellos dones impagables. A las nuevas generaciones les interesan otras cosas que no estoy dispuesto a repetir. Los libros originales de Guillermo son inencontrables. La editorial los ha reeditado en formatos insulsos (y me voy al eufemismo por respeto al personaje). Algunos se pueden conseguir de segunda mano en internet, otros en librerías de lance medio, por ejemplo en la Cuesta de Moyano. En ningún caso baratos.
Guillermo tiene dos hermanos mayores y por las diferencias de edad posiblemente sea el resultado de un embarazo inesperado. Ethel es una linda jovencita de ojos azules, melena pelirroja y coquetería a raudales. Siempre hay un admirador de turno al que Guillermo exprime como un limón durante el corto período en que el joven disfruta del vago interés de su hermana. A cambio de decirle lo que quiere oír (todo inventado), de sugerirle favores que inclinarán de su lado la balanza y hacer de mensajero con billetes amorosos (que Guillermo y los proscritos leen en el cobertizo entre grandes risotadas) recibe propinas onerosas que invierten en golosinas y vituallas. Hasta que el ciclo toca a su fin, decae el interés de Ethel, la débil llama se extingue y surge sin disimulo el fastidio sartriano del otro. Guillermo sabe de sobra que ha llegado el momento de quitarse de en medio porque a partir de ahora el joven puede ponerse muy desagradable. Ethel, que ignora tan pingües negocios, huye de su hermano menor por considerarlo un foco de problemas y un riesgo para sus planes (frustrados más de una vez por la intrusión de Guillermo y sus amigos, impresentables en su opinión). A su vez, Guillermo considera a su hermana, además de una fuente de medias coronas, una cursi relamida y una chivata. Nunca podrá entender las razones por las que ciertos infelices pierden la cabeza por ella.






















